Algo mágico sucede cuando ves a
Jimmy McGill (el hombre que algún día se volverá Saul Goodman) de rodillas en
medio del desierto de Albuquerque. La mezcla de un hombre desesperado por su
vida, el cielo claro y mágico, las nubes observando todo desde el cielo, y el
sol abrumador quemando todo a su paso, lleva a dar una profunda bocanada de
aire y pensar “Es bueno estar en casa”
Pero la sensación de estar otra
vez en el universo de Breaking Bad no se da en este momento, es desde el
pistolazo de salida del episodio piloto, es desde que vemos ese bigote patético
en la cara del otrora abogado, bigote que parece un bicho muerto, un bigote que
nos recuerda a los inicios de Heisenberg, padre de familia y monstruo que
posiblemente haya sido el peor cliente que Saul podría haber tenido.
“It’s showtime folks” es una de
las frases que Jimmy se repite una y otra vez antes de salir a defender a sus
clientes, y es con detalles pequeños como estos que conocemos al hombre detrás
de los trajes estrafalarios, no es un tipo que sabe exactamente que decir y en
que momento decirlo, es alguien que se prepara constantemente para hablar y
discutir, y sabemos que años de practica eventualmente lo llevarán a ser un
buen charlatán, si bien no es eso en lo que el quiere convertirse, por ahora.
¿Por qué deberíamos interesarnos
en el viaje de Saul Goodman? A decir verdad yo también me cuestionaba eso, pero
luego conocí a Jimmy McGill y la pregunta encontró respuesta. Estoy interesado
en el viaje del patético abogado, a ver como este tipo que lucha de verdad por
ser un buen abogado y hombre cae ante sus bajos instintos y decide el camino
más fácil. ¿Por qué lo hace? No lo sé, pero estoy dispuesto a esperar que la
serie me responda.
Los guiños pequeños y grandes a
Breaking Bad me han agradado, desde la aparición de Tuco hasta el increíble “stop
helping” a No Doze, me agrada ver a viejos personajes en otra luz, pero espero
que Saul encuentre su propio ritmo y
su propia historia, hasta ahora parece estar lográndolo, y es que te sientes
mal cuando Jimmy se siente mal, reto a quien no se le haya roto el corazón con
el “Chuck, what side are you on?” de Jimmy a su hermano mayor. Con Vince
Gilligan y Peter Gould a la cabeza no dudo que esta serie será algo de lo que
se pueda hablar por horas, tal como su predecesora. Por ahora me seguiré
cuestionando que pasará con Chuck, Kim y Nacho, al mismo tiempo que espero con
anticipación la nueva imagen de la intro de la serie, y me parece un detallazo
el que cambién la intro con cada capitulo, cada uno siendo algo que nos haga
recordar al inevitable futuro que espera a nuestro perdedor favorito.
Tal vez uno de los mejores
halagos que se le pueda dar a la nueva serie es que no se siente como un
episodio más de Breaking Bad, sino como una serie en el mismo universo pero con
su propia identidad, y parecerse a Breaking Bad, una de las mejores series de
los últimos años, no es poca cosa. Si la tematica de Breaking Bad era el volverse malo, tal como su nombre lo indica, Better Call Saul nos plantea otra incognita, ¿que es ser bueno? y además, ¿vale la pena serlo?. Vemos a Jimmy tratar de ser un tipo decente y ganarse el pan honestamente, y asustarse luego de tratar de tomar un atajo, jurando "ser un abogado, no un criminal", pero la verdadera pregunta es, ¿cuanto durará eso?.
Personalmente considero estos dos episodios
mejores que los dos iniciales de la serie madre, no creo que llegue a superar
la calidad general de la serie de Cranston, pero tampoco creo que esa sea su
meta. Ser una serie buena, con fuertes guiones y una increíble dirección es más
que suficiente, y por mi parte se a quien voy a estar llamando por las
siguientes semanas.
Better Call Saul!

jejeh Grande viejo bien dicho , asi es, el echo de que funcione como una serie interesante en la que nos preocupamos por jimmy es bueno no nescesita igualar ni superar a la serie "the breaking bad" jeje
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