“¿Eso? Eso fue solo publicidad.
De aquí en adelante seré bueno, lo prometo” – James McGill, obviamente no
sabiendo su destino.
Better Call Saul es un estudio de
personajes y temas de moralidad, así que parece adecuado que este episodio se
centre en explorar el universo en el que los hermanos McGill existen. Es un
universo no tan diferente al nuestro, en que la gente llama a la policía por
razones ridículas, en que la policía llega y toca puertas, y en que la policía
usa fuerza innecesaria porque sus prejuicios los llevan a olvidar reglas
básicas de la ley.
Pero vayamos a donde esta nuestro
personaje principal, ¿Qué pasó con Jimmy McGill luego de su estrategia de
marketing? Bueno, efectivamente le trajo clientes, solo que tal vez no del tipo
que él esperaba. Tenemos a un estereotipo de magnate rico que quiere hacer su
propia nación soberana y quiere a Jimmy como su abogado a tiempo completo,
ofreciéndole un millón. Pero un millón de billetes de la futura nación
inventada, así que, tal como el dinero de Walter White, es dinero que no sirve
para nada.
Toda esta secuencia es
increíblemente graciosa. Vemos a otro potencial cliente, un hombre que
basándose en la idea de refuerzo positivo ha creado un inodoro que habla a la
hora que un niño empieza a aprender a ir al baño. Lo mejor (o peor) de todo de
este sueño de un psicólogo conductista es que el inodoro suelta frases tan
sugestivas como “lléname, lo quiero todo…oh eres tan grande, sí que lo eres…”.
Saul no se equivoca al decir que los hijos del hombre van a necesitar terapia
luego de esto (y si están interesados pueden escribirme, acepto pacientes). Y
luego pasamos a visitar a una anciana que parece solo quiere un poco de
compañía, y que hace su testamento de forma increíblemente especifica, incluso
señalando quienes (y en qué casos) van a recibir sus muñecos de porcelana. Bob
Odenkirk merece otra vez un gran aplauso por mostrar las diferentes formas de
Jimmy, lo vemos tratar de actuar de forma alturada al escuchar un millón de
dólares, luego lo vemos tratar de no reír con el inodoro sexual (que estoy
seguro si modificamos el audio vendería) y lo vemos casi arrancarle de las
manos el dinero a la anciana, mostrándonos que tan necesitado por efectivo esta
nuestro abogado favorito.
Vemos después que Kim le sugiere
a Jimmy probar suerte con ser un abogado para los adultos mayores, y Jimmy
tendrá en cuenta esta idea. El problema es que Jimmy está motivado por el
dinero, y no por una vocación de verdad. Asi como no le importaban realmente
sus clientes en el primer episodio, no le importan los ancianos, por ello sería
un pésimo abogado para ellos. Pero que buena escena en la que vemos el cariño y
cercanía que se tiene estos dos (un poco de tensión sexual también). Igual que
Chuck, me preguntó qué pasará con Kim y que opinará ella de Saul Goodman cuando
y sí lo conoce.
Chuck por su parte se encuentra
en el hospital, y en una increíble escena vemos que su condición es en su
mayoría psicosomática. La doctora prende un aparato electromagnético en la
habitación sin que Chuck pueda notarlo, y este no desarrolla sus síntomas. Sin
embargo Jimmy no puede darle la espalda a su hermano, no puede internarlo,
todavía espera que el gran Charles McGill regrese a él, y no puede traicionar
al hombre que lo ayudó tantas veces, aún si es lo mejor para ambos. Y vemos que
su amor hacia su hermano supera su deseo de dinero o de hacer sufrir a Hamlin.
Es importante resaltar esto, ya que nos muestra los limites de Jimmy, y
posiblemente la línea que separa a Jimmy de Saul.
Otro punto para el campo de “la
enfermedad de Chuck es psicológica” es que en el momento en el que Jimmy dice
que va a ser bueno, incluso argumentando que los ancianos necesitan a alguien y
él será quien los defienda (algo muy importante para Chuck, que parece creer
firmemente en el aspecto más altruista del Derecho) Chuck puede pararse y dejar
de necesitar su manta. Así que las ideas de Jimmy, que su hermano desarrolla
peores síntomas dependiendo de cómo James actue, no es tan alejada de la
realidad.
Si me hace pensar que el destino
de Chuck no puede ser muy bueno, no hay forma que Saul Goodman pueda existir si
Chuck McGill esta ahí como compas moral y Pepe Grillo de su hermano menor. No
sé lo que pasará (pese a que tengo ideas) pero sea lo que sea, será trágico y
hará el nacimiento de Saul algo agridulce. No puedo evitar la sospecha que
cuando esta serie acabe cada vez que vea a Saul en Breaking Bad me dará pena
saber que ese hombre de la pantalla no es tan gracioso o desinteresado, sino
que en un tiempo fue un hombre decente llamado James McGill. Es horrible ver
esta serie y escuchar ese reloj haciendo tick tack, y me pregunto si Jimmy
también puede oírlo, porque algo va a destruirlo, algo va a traerlo tan abajo
que va a decidir que vivir como Saul Goodman es mejor que vivir como James McGill.
¿Tendrá éxito su última
estrategia? Solo el futuro lo dirá, pero por lo menos parece sentirse más
seguro consigo mismo y más tranquilo, incluso trata de promocionarse con Mike,
en la conversación más larga que han tenido hasta el momento (por lo menos en
la cabina).
"..."
Y al final, mientras Jimmy se va,
tenemos nuestra primera gran escena con Mike, y es perfecta, tal como el
personaje al cual le dedicamos los últimos minutos. Estoico, callado, casi
cansado. Con un aire de simpleza que disfraza enorme complejidad, así es Mike. La
cámara estática nos deja ver todo el turno del anciano, llevándonos luego a su
rutina, salir del trabajo, comer, y ver la casa donde más adelante visitará a
su nieta. Es aquí donde cruza miradas con una mujer, posiblemente su hija, y
hay tanto que nos transmite esa mirada que hay que aplaudir a los actores
involucrados, Jonathan Banks nació para hacer de Mike. Cuando su posible hija
se va, Mike solo mira a la distancia y piensa. Ni una palabra, así es
Mike, solo aumenta más peso a sus hombros y sigue adelante.
Llegamos luego a su casa, que
esta vacia si la comparamos con la casa que tendrá en el futuro, lo cual podría
significar que todavía no empieza a trabajar para, ejem, señores de la empresa
de comida rápida. El pasado de Mike parece haber llegado para cobrarle lo que
sea que haya pasado, y por la cantidad de policías parece que podría ser un
problema…pero hey, después de todo, tiene el numero de un abogado en su
bolsillo, ¿no? Tal vez esto sea el inicio de una bella y problemática amistad.
O por lo menos que nos explique porque Mike no usaba a Saul de abogado durante
la última temporada de Breaking Bad.




